Cuando no tienes poder formal, pero todos esperan que lideres
Hace unos años, durante un proyecto en Tbilisi, me encontré liderando a un equipo técnico local y coordinando al mismo tiempo con una ingeniería europea. La paradoja era evidente: todos esperaban que yo marcara el rumbo del proyecto, pero ninguno de ellos me reportaba directamente
En ese momento comprendí una verdad que con los años se ha convertido en práctica: liderar sin poder formal es una de las formas más sofisticadas y exigentes de ejercer la gestión de proyectos internacionales
La autoridad formal no siempre funciona
En entornos multiculturales, la percepción del liderazgo cambia según el país, la cultura y la dinámica interna de cada equipo. En algunos contextos, el liderazgo se respeta por jerarquía. En otros, se cuestiona si no se gana por consenso
Y en muchos casos —como el mío—, el Project Manager internacional lidera sin estructura jerárquica clara. Ni poder de imposición. Sólo su criterio, su capacidad de leer el contexto y su habilidad para inspirar respeto
¿Cómo se lidera cuando no se puede imponer?
A lo largo de mi carrera he descubierto que hay formas de construir legitimidades más sólidas que cualquier organigrama. Aquí algunas que me han funcionado:
- Haz que tu presencia sume, no que pese
Estar en el momento justo con la actitud adecuada construye autoridad sin palabras - Escucha antes de actuar
En culturas donde el respeto se gana por contención, no por iniciativa, saber esperar es liderazgo - Entrega valor antes de exigir colaboración
Cuando los demás ven resultados, el respeto aparece sin necesidad de pedirlo - No des órdenes, plantea caminos
Especialmente útil en entornos donde la negociación es más efectiva que la directiva - Construye legitimidad con hechos pequeños, constantes y visibles
Una respuesta rápida, una planificación sólida o un problema resuelto sin ruido tienen un impacto mayor que cualquier discurso
Momentos clave donde tu liderazgo se define
- Cuando nadie sabe quién debe decidir
El que propone con claridad y escucha a los demás sin necesidad de imponer, lidera - Cuando hay conflicto entre estilos culturales
El PM que sabe traducir códigos, ritmos y sensibilidades evita fricciones invisibles - Cuando el cliente observa pero no actúa
Tu manera de posicionarte —ni agresiva, ni sumisa— es lo que marca la diferencia
Liderar desde la legitimidad, no desde el cargo
Hay una forma de autoridad que no se hereda ni se otorga. Se construye con coherencia, visibilidad y resultados
Ese tipo de liderazgo no se basa en el rango, sino en la confianza que generas. Y esa confianza, en entornos multiculturales, es oro puro
📄 Resumen
Liderar sin imponer no es una debilidad. Es una habilidad crítica en entornos donde la jerarquía no es garantía de nada. Tu legitimidad se construye paso a paso, con claridad, escucha y resultados. Ese liderazgo —invisible para algunos— es el que más impacto genera a largo plazo