No todos brillan, pero todos sostienen el show
Este post debería haberlo escrito en una sala de conciertos. Pero lo estoy haciendo entre planos, videollamadas y un agosto que huele a pausa… pero no para todos
De fondo: los Stones
No sólo los salvajes Stones en directo… también los de “Shine a Light”, los de “Under My Thumb”, los de las caras sudadas, la tensión perfecta, la mirada de complicidad en mitad del caos
Y pensaba:
- Qué hace que una banda funcione en directo?
- Y qué hace que un proyecto complejo llegue a buen puerto?
La respuesta, para mí, es la misma:
Lo que no se ve. Lo que suena, pero no hace ruido...
Mick brilla. Keith desafina y te emociona igual. Pero en mitad de ese desorden coreografiado hay una maquinaria precisa que lo sostiene todo:
- Las guitarras rítmicas
- Los coristas que suavizan cada frase
- El técnico que corrige sin avisar
- El que cambia una cuerda sin interrumpir
- El que cuida la energía para que no se apague nunca
Como en una buena obra. Como en cada proyecto que me ha hecho sentir parte de algo que merecía ser contado...
💥 Porque también hemos tenido nuestros Rock and Roll Circus:
Proyectos que prometían más de lo que podían dar
Clientes que querían épica sin ensayo
Proveedores estrella que olvidaban afinar
Caos, retrasos, tensión…
Gajes del oficio. Como en la música.
Pero incluso en esas ocasiones aprendí algo importante:
🎶 «The sunshine bores the daylights out of me», decía Jagger en Rocks Off
La luz también cansa. El foco desgasta
Y hay veces en las que brillar es saber cuándo no ponerse delante...
En mi trabajo he sido frontman… y guitarrista rítmico…
He liderado aperturas en zonas con más tensión que backstage de festival…
He afinado sin ruido, para que otros firmaran la última nota…
Y cuando todo ha salido bien, como en un buen bis, he pensado:
“Esto ha sonado como tenía que sonar”
No sólo los Stones
También me inspiran Springsteen, The Who, U2, Oasis, The Libertines…
Cada uno con su caos, su hambre, su manera de salir al escenario sabiendo que no hay red...
Como nosotros. Como en cada proyecto en el que lo técnico es sólo el principio
Porque lo que hace memorable una actuación no es la partitura
Es la entrega. Es el ritmo. Es la gente con la que lo hace
LO MEJOR, EL RESULTADO FINAL